Comunicación Consciente

Comunicación Consciente

El ejercicio de mindfulness o atención plena nos lleva a escrutar nuestro alrededor con la intención de entender cómo el funcionamiento habitual de la mente nos conduce, en ocasiones, al malestar. El encuentro con la práctica supone, en buena medida, un sentarse con el silencio, tanto exterior como interior, que nos ayuda a aclarar nuestra mirada y hacer cierta esa máxima de Sócrates que exhorta: “Conócete a ti mismo”. Desde esta perspectiva, surgen dos preguntas:

¿Cuál es la fuerza de la palabra?

  • La comunicación es el dedo que apunta a la luna, un símbolo que no sustituye a la realidad. Un relato, con mayor o menor correspondencia con lo sucedido pero, en el fondo, siempre inexacto. Entonces, ¿por qué comunicamos?

    Para conectar

  • La palabra transmite:

    • Información, que aporta más opciones y, por tanto, un mayor margen de libertad

    • Emoción, que permite pasar a la acción

  • La palabra transforma, al que la pronuncia y al que la escucha. También es, sobre todo, intercambio, puente, guía que une islas aparentemente separadas.

  • La palabra clarifica, a ti mismo y a los demás, quién eres, cuáles son tus valores, tu horizonte, tu rumbo y tu visión del mundo

¿Por qué aplicar la atención plena al intercambio comunicativo?

  • Porque la palabra genuina se nutre del silencio, la conexión con la experiencia a cada momento y la observación atenta del devenir de la mente

  • Porque la forma más sencilla de comunicar de manera eficaz es cuidar del espacio interno, soltando lo que ya no sea útil, aprendiendo a estar con lo neutro o directamente inevitable, y fortaleciendo aquellas cualidades que queremos potenciar

  • Porque las relaciones interpersonales son a menudo fuente de estrés, terreno resbaladizo del que, sin embargo, es posible salir airoso. Para ello, podemos entrenar, en las condiciones adecuadas, ciertas actitudes tales como la amabilidad, la curiosidad, el no juicio, la atención a nuestras necesidades y a las del otro, de manera que esta forma de ser surja, con más naturalidad, en las relaciones del día a día

  • Porque la palabra tiene sus consecuencias. Puede ser caricia o bofetada y, entre ambos extremos, tantos puntos como situaciones. Por lo tanto, respirar y hablar de forma consciente, es decir, desde una intención que ha conectado previamente con el lado racional, y también con el afectivo, es una de las cualidades más importantes que podemos desarrollar

Programa

  • Mindfulness, o cómo mantener una actitud atenta, abierta y no enjuiciadora al (a veces esquivo) momento presente

  • Insight dialogue, o llevar la atención plena a las relaciones personales

  • Indagación apreciativa, redirigiendo la atención desde los problemas a resolver o las deficiencias a corregir, a las fortalezas y capacidades que se pueden fortalecer y ampliar

  • Prácticas atencionales y movimiento consciente

  • Exploración de la experiencia en primera persona, los valores y las creencias que la sustentan

  • Escucha atenta y sin juicios (o con conciencia de ellos)

  • El autocuidado y los límites

  • La comunicación y el trabajo en equipo

  • La reescritura de la propia narrativa

  • Preferencias y rechazo en las relaciones interpersonales

¿Quieres saber más o llevar este programa a tu organización?